Durante los años 2005 y 2006 la casa ha sido cariñosamente restaurada en lugar de reconstruida. El estilo del hotel quizás puede describirse mejor como fiel reflejo del legado Andaluz, sin los típicos estereotipos.
Desde la florida terraza, donde los huéspedes disfrutan del desayuno con las vistas de la Catedral, hasta el fresco y sombreado patio, un aire de calma, serenidad y silencio prevalece, sólo roto por la música del agua de la antigua fuente de mármol.